La brújula 🧭
¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 8 min
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¿Cómo se ve alguien que lo hace distinto? · 12 min
Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
¿Te imaginas a alguien que es amable con los que todos dicen que son «los malos»?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre muy bueno que vivió en un lugar donde los pueblos vecinos no se querían. Él trataba bien a los de su pueblo y también a los de afuera.
- El extranjero que ayudó. Contó la historia de un hombre que se cayó herido en un camino. Pasaron dos señores muy importantes de su pueblo y siguieron de largo. ¡El que se detuvo a ayudarlo fue un extranjero, de un pueblo que nadie quería! Lo curó y lo cuidó.
- La mujer del pozo. Un día, con mucha sed, le pidió agua a una mujer de un pueblo con el que el suyo no se hablaba. Ella se sorprendió muchísimo. Él se quedó conversando con ella, como con cualquier amiga.
- El pueblo que no lo dejó entrar. Una vez, en un pueblo vecino, no lo quisieron recibir porque era «del otro lado». Sus amigos se enojaron y querían vengarse. Él les dijo que no, y se fueron a otro lugar.
Él no se fijaba en de dónde era cada uno. Miraba a la persona. Y no devolvía lo feo con algo feo.
El amigo de afuera 🤝
Esta semana, saluda o invita a jugar a alguien que no es «de tu grupo», como el hombre bueno con la mujer del pozo.
¿Por qué crees que en la historia el que ayudó fue el extranjero?
¡Trucos para agrandar el equipo!
Terminar y seguir con la lección 6 →Imagina dos pueblos vecinos que se odian desde hace siglos. Y alguien de uno se sienta a conversar con alguien del otro, como si nada.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que vivió en una tierra llena de odios entre pueblos. Él no entró en ese juego.
- El extranjero que se detuvo. Contó la historia de un hombre herido en un camino. Los respetados de su propio pueblo siguieron de largo. El que lo curó fue un extranjero que todos despreciaban.
- El pueblo que no lo quiso recibir. Una aldea del pueblo enemigo no lo dejó entrar. Sus amigos quisieron vengarse. Él los frenó.
- El oficial extranjero. Un oficial del ejército que ocupaba su tierra le pidió ayuda. Él no le preguntó de qué lado estaba, y dijo en público que admiraba su confianza.
- La mujer del pozo. Le pidió agua a una mujer de un pueblo con el que el suyo no se hablaba. Ella se sorprendió. Él conversó con ella largo rato, como con cualquier persona.
- La oreja del que venía a arrestarlo. Uno de sus amigos hirió a uno de los que venían a arrestarlo. Él dijo «basta» y curó al herido.
Él no dejó de ser de su pueblo. Pero nunca dejó que el grupo le tapara a la persona: habló con quien no se hablaba, reconoció lo bueno del «enemigo» y frenó la violencia, incluso la de los suyos.
El «nosotros» puede ser más grande. Hinchas de un equipo ayudaron mucho más a un corredor lastimado con la camiseta de su equipo que con la del rival. Pero cuando pensaron en sí mismos como «aficionados al fútbol», ayudaron también al rival. (Levine y otros, 2005)
¿Qué te cuesta más hoy?
Una conversación
Esta semana, conversa con alguien de un grupo de tu mapa. Pregúntale algo de su vida, no de su grupo. ¿Qué descubriste?
¿Con qué escena te identificaste más?
Seis herramientas para el momento en que aparece el «ellos».
Terminar y seguir con la lección 6 →Fuentes de esta lección
- Levine, M., Prosser, A., Evans, D. y Reicher, S. (2005). Identity and emergency intervention: How social group membership and inclusiveness of group boundaries shape helping behavior. Personality and Social Psychology Bulletin, 31(4), 443–453. Consultar fuente: Levine, M., Prosser, A., Evans, D. y Reicher, S. (2005). Identity and emergency intervention: How social group membership and inclusiveness of group boundaries shape helping behavior. Personality and Social Psychology Bulletin, 31(4), 443–453.
Imagina un lugar donde dos pueblos vecinos se odian desde hace siglos. No se hablan, no comen juntos, no pasan por el territorio del otro.
Y alguien de uno de esos pueblos se sienta a conversar, como si nada, con alguien del otro.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La brújula
Hubo un hombre que vivió en una tierra llena de odios entre pueblos, ocupada por un ejército extranjero. Él no entró en ese juego.
El extranjero que se detuvo
Le preguntaron a quién había que tratar como a un hermano. Él contestó con una historia. A un hombre le robaron todo y lo dejaron herido en un camino. Pasaron dos hombres respetados de su propio pueblo y siguieron de largo. El que se detuvo, lo curó, lo llevó a un lugar seguro y pagó por su cuidado fue un extranjero, de un pueblo que sus oyentes despreciaban. Al final preguntó: ¿cuál de los tres se portó como un hermano?
El pueblo que no lo quiso recibir
Iba de viaje y mandó a pedir alojamiento en una aldea de un pueblo enemigo del suyo. No lo quisieron recibir porque venía «del otro lado». Dos de sus amigos, furiosos, quisieron destruir la aldea. Él se dio vuelta, los reprendió y se fueron a dormir a otra parte.
El oficial extranjero
Un oficial del ejército extranjero que ocupaba su tierra, el enemigo para muchos, le pidió ayuda para un sirviente muy enfermo. Él no le preguntó de qué lado estaba: le dijo que iría. El oficial le contestó que no hacía falta, que bastaba con su palabra. Él se admiró y dijo frente a todos que no había encontrado una confianza así en su propio pueblo.
La mujer del pozo
Cansado del camino, se sentó junto a un pozo, al mediodía. Llegó una mujer a sacar agua. Era de un pueblo con el que el suyo no se hablaba. Él le pidió de beber. Ella se sorprendió: «¿Tú, siendo de allá, me pides agua a mí?». Él no se fue. Conversó con ella largo rato, de su vida y de lo que le importaba, como con cualquier persona. Ella volvió corriendo a su pueblo a contar que alguien la había escuchado.
La oreja del que venía a arrestarlo
Una noche llegaron hombres armados a arrestarlo. Uno de sus amigos sacó una espada e hirió a uno de ellos en la oreja. Él frenó a su amigo: «Basta». Se acercó al herido, le tocó la oreja y lo curó. Hasta con los que venían contra él, no dejó que la violencia siguiera.
Lo que tienen en común
Él no dejó de ser de su pueblo. No pensaba igual que todos. Pero nunca dejó que el grupo le tapara a la persona.
- Puso como ejemplo al despreciado. En su historia, el bueno era el extranjero.
- No devolvió el desprecio. Cuando lo rechazaron por ser «del otro lado», frenó a los que querían vengarse.
- Reconoció lo bueno del «enemigo». Dijo en público lo que admiraba de un oficial del ejército que ocupaba su tierra.
- Habló con quien no se hablaba. Le pidió agua y le dedicó tiempo a una mujer del pueblo rival.
- Frenó la violencia, incluso la de los suyos. Y curó al que venía contra él.
Agrandar el «nosotros» se puede practicar
En un experimento, hinchas de un equipo de fútbol ayudaron mucho más a un corredor lastimado si llevaba la camiseta de su equipo que si llevaba la del rival. Pero cuando antes pensaron en sí mismos como «aficionados al fútbol», en general, ayudaron también al del equipo rival. (Levine, Prosser, Evans y Reicher, 2005)
Fueron pocas personas, pero la idea es poderosa: el «nosotros» puede ser más grande de lo que creemos. Es lo que hacía él.
¿Qué te cuesta más hoy?
Una conversación
Esta semana.
Parte 1 · Elige a alguien de un grupo de tu mapa de los «ellos»: un vecino, un compañero, alguien con quien te cruzas.
Parte 2 · Conversa. Pregúntale algo de su vida, no de su grupo: de dónde es su familia, qué extraña, qué le gusta de aquí, qué le preocupa.
Parte 3 · Escribe qué descubriste y si algo de lo que pensabas cambió.
¿Con cuál de las cinco escenas te identificaste más? ¿Con cuál te cuesta más?
Ya sabes qué es el odio al otro, cómo se disfraza, de dónde viene, lo que cuesta y cómo se ve lo contrario.
Ahora empieza lo práctico. En la próxima lección vas a aprender seis herramientas para el momento exacto en que aparece el «ellos»: en el chat, en la mesa, en el estadio.
Terminar y seguir con la lección 6 →Fuentes de esta lección
- Levine, M., Prosser, A., Evans, D. y Reicher, S. (2005). Identity and emergency intervention: How social group membership and inclusiveness of group boundaries shape helping behavior. Personality and Social Psychology Bulletin, 31(4), 443–453. Consultar fuente: Levine, M., Prosser, A., Evans, D. y Reicher, S. (2005). Identity and emergency intervention: How social group membership and inclusiveness of group boundaries shape helping behavior. Personality and Social Psychology Bulletin, 31(4), 443–453.
Lección 5 de 10.
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