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¿Cómo lo hacemos más grande? · 8 min

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¿Cómo se agranda el «nosotros»? · 10 min

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¿Cómo se agranda el «nosotros»? · 15 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

¿Qué pasa cuando los rojos y los azules tienen que hacer algo juntos?

La idea
  • Hacer cosas juntos agranda el equipo. Cuando los niños de distintos grupos juegan en el mismo equipo, se hacen amigos. Cuando solo juegan unos contra otros, no tanto.
  • Tu voz ayuda. Cuando un niño dice «¡no se burlen!», otros se animan a decirlo también.
  • Conocer a las familias. Cuando conoces a la familia de un amigo de otro país, descubres que se quieren igual que la tuya.
  • Ser de tu equipo está bien. Puedes querer mucho a tu equipo de fútbol y ser amigo de alguien del otro.
Para tocar

¿Agranda o achica?

  1. Mezclar los equipos en el recreo.

    Respuesta

    🤝 Agranda. Juegan del mismo lado.

  2. Hacer una canción para burlarse del otro curso.

    Respuesta

    🙈 Achica. Alguien se va a poner triste.

  3. Decir «¡no se burlen!».

    Respuesta

    🤝 Agranda. Otros se animan.

  4. Aplaudir solo los goles de tu equipo y abuchear los del otro.

    Respuesta

    🙈 Achica. Es el truco del que abuchea.

La escena

En el colegio de Lía van a hacer un festival de las familias. Cada niño trae una comida, una canción o un juego de su casa.

La hija de Andrés trae el pan de su país. Martín trae un juego de cartas de su abuela. Sofía enseña una canción.

Lía prueba de todo. Al final del día, le dice a su mamá:

—Hoy éramos todos un solo equipo.

El ejercicio

La comida del mundo 🍲

Con el adulto, busquen una comida, una canción o un juego de otro país o de otra región. Prepárenlo o jueguen juntos.

Solo para el adulto: los niños aprenden a ver a «los otros» como personas cuando los conocen y hacen cosas con ellos, no solo cuando se los explican. Busquen ocasiones para que su hijo juegue en equipos mezclados y conozca familias distintas a la suya.

Para hoy

Pregúntale a un compañero qué comida le gusta en su casa.

Para conversar

¿Qué descubriste de la familia de un amigo?

Lo que viene

¡Cinco situaciones difíciles!

Terminar y seguir con la lección 8 →
Para empezar

Frenar un meme es importante. Pero el «ellos» se desarma de verdad cuando «ellos» dejan de ser desconocidos.

La idea
  1. Conocer a alguien ayuda, pero no basta con cruzarse. Hay que conocerse. (Paluck, Green y Green, 2019)
  2. Mejor en el mismo equipo. Personas de grupos que no se mezclaban hicieron amistades cuando jugaron en el mismo equipo, no cuando jugaron unos contra otros. (Lowe, 2021)
  3. Los amigos de tus amigos cuentan. Saber que alguien de tu grupo es amigo de alguien del otro grupo ya mejora cómo lo ves. (Wright y otros, 1997)
  4. Tu voz cambia el ambiente. En 56 colegios, unos pocos estudiantes con influencia dijeron en público que las peleas y los conflictos no estaban bien. Los conflictos en sus colegios bajaron cerca de un 30 % en un año. (Paluck, Shepherd y Aronow, 2016)

Mucha gente no está de acuerdo con el odio, pero se calla porque cree que es la única. Cuando una persona habla, otras se animan.

Para tocar

¿Acerca o aleja?

  1. Un torneo con equipos mezclados de los dos colegios.

    Respuesta

    Acerca. Juegan del mismo lado.

  2. Un partido «nosotros contra ellos» con insultos.

    Respuesta

    Aleja. Refuerza el «ellos».

  3. Invitar a jugar al compañero nuevo.

    Respuesta

    Acerca. Lo conoces como persona.

  4. Callarte cuando todos se burlan de alguien.

    Respuesta

    Aleja. El desprecio parece lo normal.

  5. Decir «ya, paren».

    Respuesta

    Acerca. Otros se animan.

La escena

Teo invita a su primo Mateo a ver el clásico en su casa. Cada uno con su camiseta.

Gritan los goles, se tiran cojines, se burlan del árbitro juntos.

Al final del partido, Mateo dice:

—Nunca había visto un clásico sin terminar peleando con alguien.

El ejercicio

Un puente

1 · Elige a alguien de un grupo de tu mapa.

2 · Elige algo para hacer juntos, del mismo lado.

Escribe aquí…

3 · Escribe el primer paso.

Para hoy

Da el primer paso de tu puente.

Bitácora

¿Qué te cuesta más: acercarte a alguien de «ellos», o hablar delante de los tuyos?

Lo que viene

Seis situaciones de la vida real.

Terminar y seguir con la lección 8 →
Fuentes de esta lección
Para empezar

Frenar un comentario es importante.

Pero el «ellos» se desarma de verdad cuando «ellos» dejan de ser desconocidos.

La idea
  1. Conocer a alguien ayuda, pero no basta con cruzarse

    En promedio, el contacto entre personas de grupos distintos reduce el prejuicio. Pero en los estudios más estrictos el efecto es más pequeño de lo que se suele decir, sobre todo cuando se trata del origen o del color de piel. (Paluck, Green y Green, 2019)

    Cruzarse en la calle no alcanza. Hay que conocerse.

  2. Mejor en el mismo equipo

    En India, un investigador armó ligas de críquet con hombres de grupos que casi no se mezclaban. A unos les tocó jugar en equipos mezclados; a otros, solo contra el otro grupo. Los que jugaron en el mismo equipo hicieron más amistades y favorecieron menos a los suyos. Los que solo jugaron unos contra otros, no. (Lowe, 2021)

    No es lo mismo enfrentarse que construir algo juntos. Un partido del barrio, un proyecto en el trabajo, una minga, una olla común.

  3. Los amigos de tus amigos también cuentan

    Saber que alguien de tu grupo tiene un amigo cercano del otro grupo ya mejora cómo ves a ese grupo. (Wright, Aron, McLaughlin-Volpe y Ropp, 1997)

    Por eso tus amistades no son solo tuyas: también le enseñan a tu familia y a tus amigos que el «ellos» tiene caras.

  4. Una conversación puede cambiar mucho

    Conversaciones de unos diez minutos, en las que se invitaba a las personas a recordar cuándo las habían juzgado a ellas y a ponerse en el lugar del otro, redujeron un prejuicio. El efecto seguía ahí tres meses después. (Broockman y Kalla, 2016)

  5. Corrige lo que crees que piensan

    Como viste en la lección 3, solemos creer que el otro grupo nos odia más de lo que nos odia. Y mostrarle a la gente lo que el otro lado piensa de verdad fue de lo que más ayudó a bajar la hostilidad. (Moore-Berg y otros, 2020; Voelkel y otros, 2024)

    Muchas veces, el odio es una idea sobre el otro que nadie revisó.

  6. Tu voz cambia el ambiente

    En 56 colegios, unos pocos estudiantes con influencia tomaron postura en público contra los conflictos y las peleas. En sus colegios, los reportes de conflicto bajaron cerca de un 30 % en un año. (Paluck, Shepherd y Aronow, 2016)

    Y en Ruanda, años después de una violencia terrible entre grupos, una radionovela sobre dos comunidades vecinas cambió lo que los oyentes veían como normal: más confianza, más cooperación, más disposición a decir lo que pensaban. Curiosamente, cambió poco lo que cada uno creía en privado. Cambió lo que se sentían libres de hacer. (Paluck, 2009)

    Mucha gente no está de acuerdo con el odio, pero se calla porque cree que es la única. Cuando una persona habla, otras se animan. Como las mamás del chat del curso.

Para tocar

¿Acerca o aleja?

  1. Un partido del barrio con equipos mezclados.

    Respuesta

    Acerca. Construyen algo juntos, en el mismo lado.

  2. Un partido «los de aquí contra los de afuera».

    Respuesta

    Aleja. Refuerza el «nosotros contra ellos».

  3. Invitar a comer a la familia del vecino que llegó de otro país.

    Respuesta

    Acerca. Se conocen como personas, no como grupo.

  4. Ver noticias sobre «ellos» todas las noches.

    Respuesta

    Aleja. Lo que más se ve es lo que más divide.

  5. Preguntarle a alguien del otro lado qué piensa de verdad.

    Respuesta

    Acerca. Corrige lo que creías que pensaba.

  6. Decir «esto no está bien» cuando todos se ríen.

    Respuesta

    Acerca. Otros se animan a pensar distinto.

  7. Callarte para no quedar mal.

    Respuesta

    Aleja. El desprecio parece lo normal.

El «nosotros» se agranda haciendo cosas juntos, conversando y animándose a hablar.

La escena

El barrio organiza un partido de fútbol para juntar dinero para arreglar la plaza. Los equipos se sortean.

A Sam le toca en el mismo equipo que Andrés y que Julián, un vecino que es hincha del equipo rival y con quien Sam nunca se ha saludado.

Al principio juegan cada uno por su lado. En el segundo tiempo, Andrés le pasa la pelota a Julián, Julián a Sam, y Sam hace el gol.

Se abrazan los tres.

Después del partido comen juntos. Julián cuenta que trabaja en el mismo hospital donde atendieron a Tita. Andrés cuenta que en su país era profesor de matemáticas.

De vuelta a casa, Teo le pregunta a Sam:

—¿Ese no es el de la otra barra?

—Sí —dice Sam—. Es Julián.

El ejercicio · 10 min

Un puente

Unos minutos para planearlo. La semana para hacerlo.

Paso 1 · Elige a una persona o una familia de un grupo de tu mapa de los «ellos».

Paso 2 · Elige algo para hacer juntos, del mismo lado.

Escribe aquí…

Paso 3 · Escribe el primer paso. ¿Qué vas a decir o hacer para proponerlo?

Paso 4 · Tu voz. Escribe un lugar donde sabes que el desprecio parece normal, y lo que vas a decir la próxima vez.

Para hoy

Da el primer paso de tu puente: un saludo, una invitación, una pregunta.

Bitácora

¿Qué te cuesta más: acercarte a alguien de «ellos», o hablar delante de los tuyos?

Lo que viene

Ahora tienes herramientas para frenar el odio en el momento y para agrandar el «nosotros».

En la próxima lección las vas a poner a prueba en seis situaciones difíciles: el chat del barrio, la mesa familiar, tu hijo repitiendo un insulto… y una herida real que te hace desconfiar de todo un grupo.

Terminar y seguir con la lección 8 →
Fuentes de esta lección

Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.

Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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