Todos los colores 🏠
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Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.
¿De qué colores son las personas de tus cuentos, tus muñecos y tus dibujos?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
- Lo que tenemos enseña. Si todos los muñecos y los personajes de los cuentos son del mismo color, parece que ese es el color «normal». ¡Y no hay un color normal!
- Pedir perdón ayuda. Si le dijiste algo feo a alguien por su color, dile: «Perdón. No lo voy a decir más».
- Tu voz ayuda. Cuando un niño dice «¡eso no!», otros se animan a decirlo también.
- Si te lo dicen a ti, cuéntaselo a un grande de confianza. Lo que dicen de tu piel o tu pelo no dice quién eres tú. ¡Tu color es bonito!
¿Completa o esconde?
Tener lápices de muchos tonos de piel.
Respuesta
🖍️ Completa. Todos se pueden dibujar como son.
Decir «perdón, no lo voy a decir más».
Respuesta
🖍️ Completa. Así se arregla lo que dolió.
Reírse cuando se burlan de alguien.
Respuesta
🙈 Esconde. La burla sigue.
Leer cuentos con personajes de muchos colores.
Respuesta
🖍️ Completa. Todos los colores se ven.
La mamá de Lía llega con una sorpresa: una caja de lápices con muchos tonos de piel.
El sábado, Maya viene a jugar. Abren la caja juntas. Maya busca su color y lo encuentra enseguida.
—¡Este soy yo!
Lía le dice:
—Perdón por lo del lápiz rosado. No sabía.
Maya se ríe.
—Ya sé. Ahora dibújame bien.
Se dibujan las dos, una al lado de la otra, cada una con su color.
La caja completa 🖍️
Con el adulto, revisen sus lápices, sus cuentos y sus muñecos. ¿Qué colores faltan? Mezclen pinturas hasta encontrar el tono de piel de cada persona de la familia.
Solo para el adulto: los niños aprenden qué es «normal» por lo que ven todos los días. Busquen lápices, cuentos, muñecos y películas con personas de todos los colores, y no siempre en el papel de «el pobre» o «el chistoso». Y si en la casa se dice «pelo malo», «no te asolees que te pones negrito» o «mejorar la raza», este es un buen momento para dejar de decirlo.
Dile algo bonito a alguien de tu casa sobre su piel, su pelo o sus ojos.
¿Qué colores faltaban en tu casa?
¡Cinco situaciones difíciles!
Terminar y seguir con la lección 8 →Ya lo dijiste. Ya se rieron. ¿Y ahora?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
- Si alguien te dice que le dolió, escucha. No expliques que «era broma». Escucha primero.
- Pide perdón sin «pero». A medias: «Perdón si te ofendiste, pero era de cariño». De verdad: «Perdón. No lo había pensado así. No te lo voy a volver a decir».
- Acompaña a quien lo sufre. Siéntate a su lado, escríbele, dile que no piensas igual que los que se burlaron.
- Cuídate si te pasa a ti.
- Lo que dicen de ti no dice quién eres. Habla de quien lo dice.
- Cuéntaselo a un adulto de confianza: tu familia, un profesor, el orientador del colegio. No tienes que cargarlo sin nadie.
- Si se repite, es acoso. El colegio tiene que hacer algo.
- Si te sientes mal todos los días, hablarlo con un psicólogo ayuda. Cuidarte no es exagerar.
¿Reparación de verdad o a medias?
«Perdón si te molestó, pero todos te dicen así.»
Respuesta
A medias. El «pero» borra el perdón.
«Perdón. Ya no te voy a decir así.»
Respuesta
De verdad. Reconoces y cambias lo que haces.
«Ay, no seas tan sensible.»
Respuesta
No es reparación. Niega lo que el otro sintió.
«No me había dado cuenta de que te dolía. Perdón.»
Respuesta
De verdad. Escuchas y lo reconoces.
Reparar es escuchar, reconocer y cambiar lo que haces. Sin «pero».
Una noche, Teo le escribe a Camila:
«Perdón por lo de “pelo de esponja”. Lo inventé yo, y no estuvo bien. No te lo voy a decir más.»
Camila no contesta. Teo se queda mirando el celular.
Tres días después, llega la respuesta: «Gracias. Nadie me había pedido perdón».
Un mes después, Camila llega al colegio con su pelo crespo. Alguien empieza: «Ahí viene la…». Teo lo corta:
—Ya no.
Una reparación pendiente
1 · Recuerda. ¿Hay alguien a quien le dijiste algo por su color, su pelo o sus rasgos, y que quizás le dolió?
2 · Escribe tu disculpa sin «pero»: qué dijiste, que te diste cuenta, y qué vas a hacer distinto.
Si tienes una disculpa pendiente, mándala. Si no, escríbele a alguien que haya pasado por algo así: «Estoy contigo».
¿Qué te costó más: pedir perdón o escuchar?
Seis situaciones de la vida real.
Terminar y seguir con la lección 8 →«Pero si era de cariño.»
«No lo dije con mala intención.»
«Ahora todo es racismo.»
Son las respuestas más comunes cuando alguien nos dice que algo le dolió. Y ninguna ayuda.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Si alguien te dice que algo le dolió, escucha
No te defiendas, no expliques tu intención, no le digas que exagera. Primero, escucha.
Tu intención importa, pero no borra lo que el otro sintió. Carlos sabía que Sam no quería hacerle daño. Y aun así le dolía.
Pide perdón sin «pero»
Una disculpa que funciona reconoce lo que hiciste y dice qué vas a hacer distinto.
- A medias: «Perdón si te ofendiste, pero era de cariño.»
- De verdad: «Perdón. No lo había pensado así. No te lo voy a volver a decir.»
El «pero» borra todo lo que vino antes.
Cambia lo que tienes alrededor
Lo que se ve en una casa enseña tanto como lo que se dice:
- Lápices de todos los tonos de piel, para que cada niño se pueda dibujar como es.
- Cuentos, juguetes y películas donde aparezcan personas de todos los colores, y no siempre como «el pobre», «el malo» o «el chistoso».
- Imágenes y fotos donde todos se vean.
Acompaña a quien lo sufre
Si ves que a alguien le dicen algo por su color, acércate después: «Vi lo que pasó. ¿Cómo estás? ¿Qué necesitas?».
No hables por esa persona ni decidas por ella qué hacer. Pregúntale.
Cuídate si te pasa a ti
Si te dicen cosas por tu piel, tu pelo o tus rasgos:
- Lo que dicen de ti no dice quién eres. Habla de quien lo dice.
- Cuéntalo. A alguien de confianza, a tu familia, en tu trabajo o en tu colegio. No tienes que cargarlo sin nadie.
- Si es en el trabajo o en un lugar público, muchos países tienen leyes contra la discriminación. Puedes denunciarlo.
- Si te está haciendo daño, si te sientes mal todos los días, hablarlo con un psicólogo ayuda. Sufrir racismo afecta la salud, y cuidarte no es exagerar. (Paradies y otros, 2015)
¿Reparación de verdad o a medias?
«Perdón si te ofendiste.»
Respuesta
A medias. Pone el problema en el otro, no en lo que dijiste.
«Perdón. No lo había pensado así. No te lo voy a volver a decir.»
Respuesta
De verdad. Reconoce y dice qué va a cambiar.
«Ay, ya, ahora todo es racismo.»
Respuesta
A medias. Niega lo que el otro sintió.
Dejar de usar el apodo desde ese día.
Respuesta
De verdad. Lo que cambia es lo que haces.
«Pero si yo tengo amigos morenos.»
Respuesta
A medias. No tiene nada que ver con lo que dijiste.
Corregir el chiste en el mismo grupo donde lo contaste.
Respuesta
De verdad. Reparas donde hiciste el daño.
Reparar es escuchar, reconocer y cambiar lo que haces. Sin «pero».
Una noche, Mara se sienta con Lía.
—Hija, el otro día me preguntaste por qué Maya es más oscurita que tú. Te dije que no había colores. Me equivoqué.
Lía la mira.
—Las personas tienen la piel de muchos colores —sigue Mara—. Como Maya, como Carlos, el compañero de tu papá, como tú y como yo. Todos son bonitos. Y burlarse de alguien por su color está mal. Si ves que lo hacen, me puedes contar, o puedes decir: «No se rían de ella».
Mara saca una caja de lápices que compró ese día: tiene muchos tonos de piel.
Lía busca el suyo. Después busca el de Maya. Dibuja a las dos, tomadas de la mano.
Al día siguiente, en el recreo, cuando alguien se ríe del color de Maya, Lía dice:
—No se rían de ella. Es mi amiga.
Una reparación pendiente
Paso 1 · Recuerda. ¿Hay alguien a quien le dijiste algo por su color, su pelo o sus rasgos, y que quizás le dolió?
Paso 2 · Escribe tu disculpa, sin «pero»: qué dijiste, que te diste cuenta, y qué vas a hacer distinto.
Paso 3 · Tu casa. ¿Qué podrías cambiar en tu casa para que todos los colores se vean?
Paso 4 · Si te pasa a ti. ¿A quién le contarías si te dicen algo por tu color? Escribe un nombre.
Si tienes una disculpa pendiente, dila. Si no, cambia una cosa de tu casa para que todos los colores se vean.
¿Qué te costó más: escuchar sin defenderte, o pedir perdón sin «pero»?
Ahora tienes herramientas para el momento y para reparar.
En la próxima lección las vas a poner a prueba en seis situaciones difíciles: un comentario en la familia sobre un bebé, un apodo «de cariño», una decisión en el trabajo… y alguien que te dice que lo que dijiste fue racista.
Terminar y seguir con la lección 8 →Fuentes de esta lección
- Paradies, Y. y otros (2015). Racism as a determinant of health: A systematic review and meta-analysis. PLOS ONE, 10(9), e0138511. Consultar fuente: Paradies, Y. y otros (2015). Racism as a determinant of health: A systematic review and meta-analysis. PLOS ONE, 10(9), e0138511.
Lección 7 de 10.
Vas bien.
Para llevarteDile algo bonito a alguien de tu casa sobre su piel, su pelo o sus ojos.
Para llevarteSi tienes una disculpa pendiente, mándala. Si no, escríbele a alguien que haya pasado por algo así: «Estoy contigo».
Para llevarteSi tienes una disculpa pendiente, dila. Si no, cambia una cosa de tu casa para que todos los colores se vean.
Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.