¿Alguna vez alguien de tu casa estaba triste y tú no te diste cuenta?
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Para el adulto: lean juntos. No hay respuestas buenas ni malas. Cuenten sus propios ejemplos: «A mí también me pasa». Los niños aprenden a darse cuenta de los demás mirando cómo lo hacemos los grandes: si en casa preguntamos «¿cómo estás?» y escuchamos la respuesta, eso enseña más que cualquier lección.
Todos tenemos unas antenas invisibles 📡. Sirven para darnos cuenta de cómo se sienten los demás: si están felices, tristes, enojados o asustados.
A veces las tenemos encendidas, y vemos todo. A veces las tenemos apagadas, y no vemos nada.
Con las antenas encendidas puedes hacer cuatro cosas:
- Mirar: ver la cara de la otra persona.
- Preguntar: «¿Estás bien?».
- Escuchar: dejar que te cuente, sin interrumpir.
- Acompañar: quedarte a su lado.
Tu espejo
El adulto lee cada frase en voz alta.
Teo llega del colegio y no saluda. Se sienta sin hablar.
—¡Teo, mira mi dibujo! —dice Lía—. ¡Y hoy en el recreo jugamos a la pelota y gané yo!
Teo dice «qué bien» y se va a su cuarto.
En la noche, Lía escucha a su mamá: a Teo no lo eligieron para el equipo de fútbol, y está muy triste.
Lía tenía las antenas apagadas.
Dibuja tus antenas ✏️
Dibújate con tus antenas. ¿De qué color son? ¿Cuándo se te encienden? ¿Cuándo se te apagan?
Hoy eres detective de caras 🔍. Mira la cara de cada persona con la que hables. ¿Está feliz, triste, cansada?
¿Quién de tu casa crees que necesita hoy que enciendas tus antenas?
Las antenas se apagan con trucos. ¡Vamos a descubrirlos!
Terminar y seguir con la lección 2 →Piensa en un amigo o una amiga que estuvo mal hace poco. ¿Te diste cuenta tú? ¿O te enteraste después, por otra persona?
Casi todos tenemos a alguien que nos dijo, tiempo después: «Esa semana no estaba bien». Y no lo vimos.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
La empatía es darte cuenta de lo que vive otra persona y acompañarla. Tiene cuatro partes:
- Darte cuenta: notar que algo le pasa, aunque no lo diga.
- Preguntar: no suponer.
- Escuchar: de verdad, sin estar pensando qué vas a responder.
- Acompañar: estar. A veces con una ayuda, a veces solo con tu presencia.
Lo que no es: no es sentir lo mismo que el otro, no es darle la razón en todo y no es arreglarle la vida.
Una buena noticia: la empatía no es algo que unos tienen y otros no. Se entrena.
Antes del espejo: responde pensando en lo que hiciste este mes, no en cómo te gustaría ser.
Tu espejo
Su mamá llega tarde del trabajo y se asoma a la puerta.
—¿Cómo te fue hoy?
—Bien —dice Teo, sin quitarse los audífonos—. ¿Y a ti?
—Bien, normal. Nada importante.
Ella casi no cena. Teo no lo nota.
Dos días después, Teo la escucha hablando por teléfono con su tía: en el trabajo le dijeron que iban a despedir gente, y ella puede ser una. Está asustada desde hace días.
Teo sí preguntó. Lo que no hizo fue escuchar la respuesta.
Tu mapa de cercanía
1 · Elige tres personas: alguien de tu casa, un amigo o amiga, y alguien del colegio que ves todos los días.
2 · Mira las tres juntas. ¿Cuántos «no lo sé» marcaste?
3 · Completa la frase.
Mira la cara de la gente con la que hablas. Si alguien te dice «estoy bien», fíjate si su cara dice lo mismo.
¿A quién de tu mapa te gustaría conocer mejor?
La falta de empatía casi nunca suena fría. Suena a un buen consejo, a un chiste o a un emoji.
Terminar y seguir con la lección 2 →Piensa en la última vez que alguien cerca de ti estuvo mal de verdad.
¿Te diste cuenta tú? ¿O te enteraste después, cuando ya había pasado lo peor?
Casi todos tenemos a alguien que nos dijo, tiempo después: «Ese día no estaba bien». Y nosotros no lo vimos.
Gracias por contarlo. No eres la única persona.
Qué es la empatía
La empatía es darte cuenta de lo que vive otra persona y acompañarla. Tiene cuatro partes:
- Darte cuenta: notar que algo le pasa, aunque no lo diga.
- Preguntar: no suponer. Dejar que te lo cuente.
- Escuchar: de verdad, sin estar pensando qué vas a responder.
- Acompañar: estar. A veces con una ayuda concreta, a veces solo con tu presencia.
Qué no es
Hay tres ideas sobre la empatía que confunden:
- No es sentir lo mismo que el otro. No necesitas haber vivido lo mismo para acompañar a alguien.
- No es darle la razón. Puedes entender por qué alguien está enojado sin estar de acuerdo con lo que hizo.
- No es arreglarle la vida. Muchas veces la persona no busca una solución. Busca que alguien la escuche.
Una buena noticia
La empatía no es un don que unos tienen y otros no. Se elige y se entrena. A veces la apagamos sin darnos cuenta, por cansancio, por prisa o porque el dolor del otro nos incomoda. En esta ruta vas a aprender a notar cuándo la apagas y a volver a encenderla.
Dónde aparece
Hay seis momentos en los que la empatía se pone a prueba:
- Darte cuenta: ¿ves cómo está la gente que tienes al lado?
- Preguntar: ¿preguntas, o supones?
- Escuchar: ¿escuchas para entender, o para responder?
- Cuando alguien sufre: ¿te quedas, o buscas salir rápido?
- Cuando a alguien le va bien: ¿te alegras de verdad?
- Cuidarte tú: ¿acompañas sin quedarte sin fuerzas?
Antes del espejo
Responde pensando en lo que hiciste este último mes, no en cómo te gustaría ser. Nadie más ve tus respuestas.
Tu espejo
Domingo en la tarde. Llama Tita, la mamá de Sam.
—¿Cómo estás, mamá?
—Bien, bien. ¿Y ustedes?
—Todo bien. Oye, estoy viendo el partido, ¿te llamo después?
—Sí, claro. No era nada. Solo quería oír tu voz.
Sam cuelga. No la llama después.
El martes se entera por su hermana: el domingo en la mañana, a Tita le habían dicho en el médico que tenía que hacerse unos exámenes por algo que salió mal. Estaba asustada. No quiso preocupar a nadie.
Sam sí preguntó «¿cómo estás?». Lo que no hizo fue escuchar la respuesta. El «bien, bien» rápido, el «no era nada», el «solo quería oír tu voz»: todo estaba ahí. Solo había que oírlo.
Tu mapa de cercanía
Busca un lugar tranquilo.
Paso 1 · Elige. Piensa en tres personas importantes en tu vida: alguien de tu familia, una amistad, alguien con quien convives o trabajas.
Paso 2 · Escribe. Para cada una, responde:
Paso 3 · Mira las tres juntas. ¿Cuántas veces elegiste «no lo sé»? ¿Cuántas veces «hace mucho»? ¿Hay alguien que ves todos los días y del que sabes muy poco?
Paso 4 · Completa la frase.
Lo vas a usar en la lección 9, cuando armes tu plan.
Mira la cara de las personas con las que hablas. Solo eso: mirar.
Y si alguien te dice «estoy bien», fíjate si su cara dice lo mismo.
De las tres personas de tu mapa, ¿a quién te gustaría conocer mejor? ¿Qué le preguntarías?
La falta de empatía casi nunca suena fría. Suena a un buen consejo, a «no es para tanto» o a «a mí me pasó algo peor».
En la próxima lección vas a conocer sus ocho disfraces. Y vas a descubrir cuáles usas tú.
Terminar y seguir con la lección 2 →Lección 1 de 10.
Buen comienzo.
Para llevarteHoy eres detective de caras 🔍. Mira la cara de cada persona con la que hables. ¿Está feliz, triste, cansada?
Para llevarteMira la cara de la gente con la que hablas. Si alguien te dice «estoy bien», fíjate si su cara dice lo mismo.
Para llevarteMira la cara de las personas con las que hablas. Solo eso: mirar.
Lo que escribes y tu avance se guardan solo en este dispositivo. Al terminar la lección sumamos 1 al total, sin saber quién eres.