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← La empatíaLección 4 de 10

Si las antenas se apagan 🌧️

¿Qué pasa si no me doy cuenta? · 8 min

Lo que cuesta

¿Qué pierdo si no me doy cuenta? · 10 min

Lo que cuesta

¿Qué pierdo si no la practico? · 15 min

Cada edad tiene su avance. Las personas de la misma edad comparten este espacio y su bitácora en este navegador.

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Para empezar

Si nadie se acerca a alguien que está triste, ¿cuánto tiempo puede pasar solo?

Para tocar

La historia de Martín

Caso 1

El que lloraba en el recreo

Martín, un niño de la clase de Lía, llora en una esquina del patio.4 viñetas · El lunes → El jueves

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. El lunes

    Martín, un niño de la clase de Lía, llora en una esquina del patio. Lía lo ve, pero sigue jugando.

    Qué se pudo hacer aquí

    Acercarse a Martín.

  2. El martes

    Martín vuelve a llorar. Unos niños dicen que es un llorón. Lía no dice nada.

    Qué se pudo hacer aquí

    No reírse, y preguntarle a Martín qué le pasa.

  3. El miércoles

    Lía se acerca y le pregunta: «¿Estás bien?». Martín le cuenta que extraña mucho a su perro, que se quedó con su abuela en otra ciudad.

    Qué se pudo hacer aquí

    Escucharlo, ¡como hizo Lía!

  4. El jueves

    Lía invita a Martín a jugar y le pregunta cómo se llama su perro. Martín sonríe por primera vez en toda la semana.

    Qué se pudo hacer aquí

    ¡Lo que hizo Lía! Una pregunta puede cambiar el día de alguien.

El costo: Dos días en que un niño estuvo solo con su tristeza.

Lo que dicen los datos: Unos científicos vieron que hasta los bebés chiquitos se preocupan cuando alguien llora. ¡Todos nacemos con ganas de ayudar! Solo hay que animarse a acercarse. Fuente: Davidov, M., Paz, Y., Roth-Hanania, R., Uzefovsky, F., Orlitsky, T., Mankuta, D. y Zahn-Waxler, C. (2021). Caring babies: Concern for others in distress during infancy. Developmental Science, 24(2), e13016.

Hoy: Si ves a alguien triste, pregúntale: «¿Estás bien?».

La idea

Martín estuvo dos días solo con su tristeza. No porque Lía fuera mala: tenía las antenas apagadas. Cuando las encendió, bastó una pregunta.

El ejercicio

¿Cómo te sentirías tú?

Imagina que estás triste en el recreo y nadie se acerca. ¿Cómo te sentirías? ¿Qué te gustaría que alguien te dijera?

Para hoy

Si ves a alguien triste, pregúntale: «¿Estás bien?».

Para conversar

¿Alguna vez alguien se acercó a ti cuando estabas triste?

Lo que viene

Historias de un hombre que siempre tenía las antenas encendidas.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Para empezar

Un audio de cuatro minutos. Un «ánimo, bro 💪».

Para tocar

La línea de tiempo

Caso 1

El audio

Dani le manda a Teo un audio de cuatro minutos a las dos de la mañana.4 viñetas · Un jueves, de madrugada → Un mes después

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. Un jueves, de madrugada

    Dani le manda a Teo un audio de cuatro minutos a las dos de la mañana. En la mañana, Teo ve el aviso, no lo escucha y le responde: «Ánimo, bro 💪».

    Qué se pudo hacer aquí

    Escuchar el audio completo y llamarlo.

  2. Ese mismo día

    En el colegio, Dani está callado. Teo hace bromas con el grupo y no le pregunta nada.

    Qué se pudo hacer aquí

    Apartarse un momento y preguntarle: «¿Qué te pasaba anoche?».

  3. Una semana después

    Dani deja de escribir en el grupo y borra sus fotos. Teo le manda un meme para animarlo.

    Qué se pudo hacer aquí

    Llamarlo, o ir a verlo a su casa.

  4. Un mes después

    Teo por fin escucha el audio. Dani le contaba que sus papás se estaban separando y que se sentía solo. Cuando Teo lo busca, Dani le dice: «Te lo conté, y me mandaste un emoji».

    Qué se pudo hacer aquí

    Todavía se puede: «Perdón. No lo escuché. ¿Me lo cuentas ahora?». Y quedarse.

El costo: Un amigo que se sintió solo justo cuando más necesitaba compañía.

Lo que dicen los datos: En un estudio, las personas juzgaron mucho mejor a alguien cuando lo escucharon hablar que cuando leyeron exactamente lo mismo por escrito. La voz nos recuerda que hay una persona del otro lado. Fuente: Schroeder, J., Kardas, M. y Epley, N. (2017). The humanizing voice: Speech reveals, and text conceals, a more thoughtful mind in the midst of disagreement. Psychological Science, 28(12), 1745–1762.

Hoy: Si un amigo te manda un audio largo, escúchalo completo. Y si algo importa, llama.

La idea

La voz acerca. En un estudio, la gente entendió mucho mejor a otra persona cuando la escuchó hablar que cuando leyó lo mismo por escrito. (Schroeder, Kardas y Epley, 2017) Por eso un audio sin escuchar, o un emoji, pierde tanto.

Lo que cuesta: a tu amigo, sentirse solo; a ti, una amistad que se enfría; en casa, no enterarte de lo que viven los tuyos.

El otro lado: cargar con todo tampoco es empatía. Si sientes que el problema de un amigo te pesa demasiado, eso también importa. Lo vas a ver en la lección 7.

El ejercicio

La cuenta

1 · ¿A quién no escuchaste bien este último tiempo?

2 · ¿Qué crees que se perdió?

3 · Una acción pequeña para esta semana.

Para hoy

Si alguien te manda un audio largo, escúchalo completo. Y si algo importa, llama.

Bitácora

¿Qué te costó no darte cuenta?

Lo que viene

Alguien al que seguía todo el mundo, y que aun así veía al que sufría.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Fuentes de esta lección
Para empezar

Nadie deja de contarte cosas de un día para otro.

Va dejando de hacerlo de a poco, cada vez que no lo escuchas.

Para tocar

La línea de tiempo

Caso 1

No es para tanto

Teo le cuenta a Sam que su mejor amigo lo dejó de lado por otro grupo.4 viñetas · Teo tiene 13 años → Seis meses después

Caso ilustrativo. Los personajes y los hechos son inventados. El patrón está basado en evidencia.

¿Dónde habrías cambiado el rumbo? Elige la viñeta en la que tú habrías hecho algo distinto.

  1. Teo tiene 13 años

    Teo le cuenta a Sam que su mejor amigo lo dejó de lado por otro grupo. Sam, sin levantar la vista, le dice: «No es para tanto. Ya vas a tener otros amigos».

    Qué se pudo hacer aquí

    Dejar el celular y preguntar: «¿Qué pasó? ¿Cómo te sentiste?».

  2. Un mes después

    Teo cuenta que no lo invitaron a un cumpleaños. Sam le da un consejo enseguida: «Invita tú a otros, y listo». Teo se va a su cuarto sin decir nada.

    Qué se pudo hacer aquí

    Preguntar: «¿Quieres ideas, o prefieres que solo te escuche?».

  3. Tres meses después

    Teo ya no cuenta nada. Cuando Sam le pregunta cómo le fue, dice «bien» o «normal». Sam piensa que todo está en orden.

    Qué se pudo hacer aquí

    Preguntar dos veces. Pasar tiempo juntos sin pantallas, sin presionar, para que la conversación pueda aparecer.

  4. Seis meses después

    Llaman del colegio: Teo pasa los recreos solo y casi no come. Sam le pregunta por qué no le contó nada. Teo responde: «¿Para qué? Siempre me dices que no es para tanto».

    Qué se pudo hacer aquí

    Todavía se puede. Decirle: «Tienes razón. Me equivoqué. Quiero escucharte. ¿Me cuentas?». Y buscar ayuda en el colegio o con un profesional.

El costo: Un hijo que aprendió que su papá no era un lugar seguro para contar lo que le dolía.

Lo que dicen los datos: En 25 experimentos, imaginar lo que sentía otra persona no ayudó a entenderla mejor, y a veces hizo que la gente se equivocara con más seguridad. Lo que sí funcionó fue preguntarle directamente. Fuente: Eyal, T., Steffel, M. y Epley, N. (2018). Perspective mistaking: Accurately understanding the mind of another requires getting perspective, not taking perspective. Journal of Personality and Social Psychology, 114(4), 547–571.

Hoy: Antes de responder a alguien que te cuenta algo, pregúntale: «¿Qué necesitas?».

La idea
  1. Lo que le cuesta al otro

    Sentirse solo en medio de gente. Es una de las soledades más duras: tener a quién contarle y sentir que no sirve de nada. Teo no dejó de tener problemas. Dejó de contarlos.

  2. Lo que te cuesta a ti

    Las relaciones se quedan en la superficie. La gente sigue ahí, pero ya no te cuenta lo importante. Y un día te enteras por otros, o tarde, como Sam con Tita en la lección 1.

  3. Lo que cuesta en casa

    Los hijos aprenden muy pronto a quién se le puede contar algo. Si cada vez que cuentan algo reciben un consejo rápido o un «no es para tanto», aprenden a callar. Y es mucho más difícil ayudar a alguien que ya no habla.

  4. El otro lado: la empatía sin límite

    La empatía también puede costar si no tiene freno. Hay personas que sienten todo el dolor de los demás, lo cargan y no lo sueltan. Escuchan a todos, resuelven todo, nunca dicen «no puedo». Hasta que se enferman o se apagan.

    Un grupo de personas entrenó solo la empatía, sentir el dolor del otro, y sus emociones negativas aumentaron. Cuando después entrenaron la compasión, desearle el bien al otro y querer ayudar, las emociones negativas bajaron y las positivas subieron. (Klimecki, Leiberg, Ricard y Singer, 2014)

    Sentir con el otro es el comienzo. Pero si solo sientes y no puedes soltar, terminas sin fuerzas para acompañar a nadie. En la lección 7 vas a aprender cómo.

El ejercicio · 10 min

La cuenta

Paso 1 · Quién dejó de contarte. ¿Hay alguien que antes te contaba sus cosas y ahora ya no? ¿Cuándo crees que empezó?

Paso 2 · Lo que no viste a tiempo. ¿Hubo alguien que estaba mal y te enteraste tarde? ¿Qué señales había?

Paso 3 · Lo que cargas. ¿De quién te llevas un dolor que no te toca cargar a ti? ¿Cuánto te está costando?

Paso 4 · Una sola acción. Elige a una de esas personas y escribe algo pequeño que podrías hacer esta semana: una llamada, una pregunta, un «perdón por no escucharte», o un «hoy no puedo» dicho con cariño.

Para hoy

Busca a alguien que dejó de contarte cosas y pregúntale algo, sin apuro. No esperes que te cuente todo. Solo abre la puerta.

Bitácora

¿Qué te ha costado más: no escuchar, o escuchar sin límite?

Lo que viene

Hasta ahora viste qué es la empatía, cómo se disfraza, por qué la apagamos y lo que cuesta.

En la próxima lección vas a ver a alguien que lo hacía distinto: se detenía por quien todos ignoraban, preguntaba aunque la respuesta pareciera obvia, y también sabía cuándo descansar y pedir compañía.

Terminar y seguir con la lección 5 →
Fuentes de esta lección

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Antes de empezar

La vida se nos va mientras esperamos que empiece.

No soy experto en nada. Soy alguien que se equivoca seguido y que todavía está aprendiendo a vivir.

Hice este lugar porque la felicidad casi nunca está después: está en las personas que hoy tienes cerca y en el día que estás viviendo.

Aquí no vas a encontrar sermones. Vas a encontrar rutas cortas para mirarte con honestidad y cambiar algo, de a poco.

Siempre es un buen momento para empezar.

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